Estos minis cheesecake salados con tomates cherry y albahaca son una idea sabrosa y muy apañada, perfecta como aperitivo frío, tentempié veraniego o para servir en un bufé. La base, hecha con galletas saladas y mantequilla, queda firme y ligeramente crujiente, y sostiene un relleno cremoso elaborado con queso tipo Philadelphia, parmesano rallado y albahaca fresca picada. Encima, unos tomates cherry salteados con ajo y aceite de oliva virgen extra aportan un toque aromático y lleno de sabor. El contraste entre la base firme, el relleno suave y los tomates calientes logra un equilibrio perfecto de texturas y ese sabor fresco y mediterráneo tan reconocible.
Triturar las galletitas saladas en una batidora o robot de cocina (también puedes machacarlas) hasta hacerlas polvo.
Echarlas a un bol, añadir la mantequilla fundida y mezclar hasta amalgamar ambos ingredientes.
Coloca los aros metálicos sobre un plato. Reparte la mezcla de galletas en cuatro partes iguales, una en cada aro. Presiona con una cuchara o un vaso pequeño para que quede una base compacta y lisa. Mete el plato en el congelador durante 10 o 15 minutos para que se endurezca.
Mientras tanto, colocar en el vaso de la batidora las hojas de albahaca, el aceite de oliva y el queso parmesano. Triturar hasta obtener una pasta.
Añadir el queso crema y una pizca de sal, y volver a batir hasta integrar completamente.
Sacar las bases del congelador. Repartir la crema por encima, alisar con una cuchara para que quede uniforme y volver a meter en el congelador durante unos 25 minutos.
Poner un poco de aceite de oliva en una sartén y calentar. Añadir el diente de ajo entero y dorar ligeramente. Incorporar los tomates cherry cortados por la mitad, sazonar con una pizca de sal y un poco de pimienta. Bajar el fuego, tapar la sartén y cocinar durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando.
Pasar los tomates a un bol y dejar enfriar mientras se termina la preparación del cheesecake. Retirar el diente de ajo.
Una vez transcurrido el tiempo de reposo, sacar los cheesecakes del congelador, desmoldar con cuidado y cubrir con los tomates cherry.
Decorar con unas hojas de albahaca fresca y servir. ¡Y listo! Ya puedes disfrutar de tu cheesecake salado.